Según publica La Vanguardia esta semana, dos grandes del sector digital, Microsoft y Google, se hallan en medio de una guerra de declaraciones con respeto a la privacidad de los usuarios durante la navegación por internet.
La semana pasada, The Wall Street Journal publicó que Google usaba un método para saltarse la opción por defecto del navegador de Apple, Safari, para impedir que se guarden cookies de terceros –por lo general, anunciantes–, durante la navegación, lo que podría perjudicar los intereses publicitarios de Google. Google respondió que esa vulneración de la privacidad era involuntaria, y aseguró que había corregido el problema y que los usuarios de Explorer, Firefox o Chrome no habían tenido este problema. A raíz de la polémica los ingenieros de Microsoft indagaron si Google se saltaba la privacidad también en su navegador Explorer y la respuesta fue que sí, que Google ha conseguido un método para sortear las restricciones y permitir la instalación de cookies de terceros, aunque Internet Explorer pretenda frenarlas mediante su protocolo de seguridad P3P. Google respondió que P3P es "poco práctico" y "difícil de cumplir" hoy en día, con páginas como Facebook con su botón "me gusta". Google ha insistido en que las cookies no han recopilado datos personales.
En Servicio de Alerta nos preguntamos la manera de hallar un equilibrio entre las ventajas de la identidad digital y los derechos de privacidad, intimidad y propiedad. En los Estados Unidos, el colectivo de bibliotecarios y varios organismos sin ánimo de lucro como la Electronic Frontier Foundation o la Internet Archive han asumido el reto de evitar que la consolidación de los nuevos modelos de acceso al conocimiento choque contra los valores democráticos más básicos.
En este artículo hacemos eco de iniciativas llevadas a cabo recientemente como la publicación de derechos de los usuarios de las redes sociales "Social Network Users' Bill of Rights" en los Estados Unidos, o los dodecálogo de los derechos de los lectores de libros digitales, o el de derechos de los usuarios en la nube, elaborados por Gestión 2000 y Dosdoce.com.
És cierto que el acceso y consumo de cualquier tipo de contenidos en formato digital cambiará debido a la irrupción de los nuevos modelos de negocio en Internet, però ¿significa ésto que debemos ceder todos nuestros derechos como ciudadanos y consumidores a los intereses comerciales de las empresas privadas que los promueven?
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Jofre Capdevila. Gestor de la Comunidad Online del Máster Online en Documentación Digital.
Este post ha sido realizado a partir de los contenidos del Máster.
