Las características intrínsecas de estos medios sociales hace que se tenga que extremar la cautela en su uso. Facebook o Twitter están llenos de ejemplos que nos brindan elementos de reflexión sobre lo que son buenas prácticas y malas prácticas (sobretodo malas prácticas) en este ámbito. El caso de Cisco Fatty, bien conocido en los EEUU, es una prueba entre tantas de que por muy privadas que parezcan, las redes sociales nos sitúan en la arena pública. Para las empresas, para las marcas, esta es una lección fundamental.
Y todavía no está claro que la hayan aprendido. Según Sebastián Cebrián, director general de Dircom, “el 40% de las empresas no tiene un plan estratégico online y de ese 40% la mitad no lo tienen porque no saben cómo enfrentarse a ello”. Lo dijo en un acto en que también participó Sindo Lafuente, director adjunto de El País, quien afirmó que para afrontar una crisis viral hay que haber consolidado antes una credibilidad, habiendo hablado "con los clientes potenciales o con los que ya tienes".
La principal preocupación de las empresas continua siendo tener una concepción clara de la función que deben tener las redes sociales en su plan de negocio, aunque los expertos sí parecen saber qué hay que hacer. En un estudio reciente de la Online Business School sobre redes sociales comentado en este mismo blog, la mayoría de los 170 expertos que participaron en el mismo definían las tres principales funciones para las cuales las redes sociales son útiles para las empresas: atención al cliente; branding; fidelización.
Aún así las redes sociales continuan siendo una asignatura pendiente para el mundo empresarial. La principal consecuencia de ello es no aprovechar las ventajas que una política correcta en este terreno puede aportar. De una opinión parecida es Alfredo Vela, que dice que "Los malos 'community manager' salen caros", una idea que avala a quienes hablan de las redes sociales como armas de doble filo.
¿Tu qué opinas?
Joan Teran
Gestor de la Comunidad Online del Máster Online en Buscadores
